Jueves, 22 Octubre 2015 00:00

¿Estás preparado para emprender?

Abrir una empresa es para muchos una emocionante aventura… pero también puede ser una ocupación de alto riesgo. Te planteamos varias preguntas para que reflexiones antes de lanzarte a la piscina y montar tu propio negocio. ¿Quieres más información sobre qué supone emprender? Descarga nuestro libro electrónico Cómo diseñar un plan de negocio.

1. ¿Por qué quieres abrir un negocio?

Si la respuesta es “Odio mi trabajo”, “Odio a mi jefe” o “Necesito un cambio”, vuelve a pensártelo. Son buenos motivos para buscar un nuevo trabajo o darle un giro a tu trayectoria profesional… pero no para asumir el riesgo y la responsabilidad de tener una empresa. En cambio, si contestas “Soy un experto en mi campo, tengo una idea para solucionar un problema y lo he investigado”, vas por el buen camino.

2. ¿Has identificado algún problema?

No puedes crear un negocio sin un problema, en concreto, un problema de los consumidores. ¿Tu idea responde a una necesidad específica? ¿De quién? Estas cuestiones fundamentales de qué hace tu producto o servicio y para quién son la base de tu empresa. No puedes emprender basándote en “ideas” o “mercados” difusos. ¡Debes ofrecer un valor único a los clientes! Asegúrate de que sabes exactamente cuál es antes de empezar.

3. ¿Te apasiona tu proyecto?

Gestionar una empresa es un esfuerzo a largo plazo, en ocasiones, de por vida. El camino no siempre es fácil… y serán la pasión y la motivación las que te ayuden a buscar soluciones y a seguir adelante cuando las cosas vayan mal. Vas a cambiar un trabajo con horario fijo por una ocupación a tiempo completo y, si te encanta lo que haces, ¡no te parecerá estar trabajando!

4. ¿Eres disciplinado?

Existe una idea bohemia del emprendedor como alguien que trabaja duro hasta bien entrada la noche y dedica su vida a su negocio. La realidad es que si no sacas tiempo para hacer ejercicio, llevar una dieta sana y, sobre todo, dormir, ¡ya puedes decirle adiós a tus sueños de éxito! Dirigir una empresa requiere una capacidad excepcional para gestionar el tiempo. La necesitarás para lograr tus objetivos sin olvidarte de reservar tiempo para disfrutar de la vida: familia, amigos, levantarte tarde un domingo…

5. ¿Sabes lo que estás haciendo?

¿Te suena el consejo “Escribe sobre lo que sabes”? Es perfectamente aplicable al mundo de los negocios. Es difícil afrontar obstáculos y buscar soluciones si no sabes qué estás haciendo. Y más aún convencer a los inversores de que crean en ti si eres un recién llegado al campo. ¡Nada más complejo que seguir motivado si te sientes perdido a cada momento! Muchos emprendedores pasan años acumulando experiencia en un sector o perfeccionando habilidades empresariales concretas antes de soltar amarras y dejar la estabilidad que da un buen trabajo fijo.

6. ¿Has investigado?

Una cosa es soñar con la empresa ideal y otra crearla en el mundo real. Lo primero es tener una idea que resuelva un problema concreto del consumidor, pero luego tienes que estudiar el mercado y los aspectos financieros. ¿Qué mercado tienen tus productos? ¿Quiénes son tus competidores? ¿Qué inversión tendrás que hacer? ¿Podrás hacerla? No dejes que estas preguntas sepulten tus sueños: son reflexiones para evitar que abandones antes incluso de empezar a tener éxito.

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